Presenta casi 40 por ciento de consumidores de drogas trastornos de sueño

Presenta casi 40 por ciento de consumidores de drogas trastornos de sueño

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 El 39.4 por ciento de los consumidores de drogas presenta trastornos de sueño, los cuales superan, incluso, los síntomas de abstinencia y otras manifestaciones derivadas de la adicción, como la ansiedad o los trastornos del estado de ánimo, señaló la psicóloga Nancy Ivette de Santiago Treviño.

La especialista de la Clínica de Trastornos de Sueño de la UAM Iztapalapa indicó que el consumir ciertas sustancias ocasiona más tiempo en vigilia, disminuye el sueño de Movimientos Oculares Rápidos (MOR) y el Sueño de Ondas Lentas (SOL), fundamentales para la un buen descanso, la liberación de hormonas y neurotransmisores, así como para sintetizar proteínas, procesos que sólo se dan cuando dormimos. “A mayor ingesta de estimulantes peor será la calidad de su sueño”, aclaró.

Explicó que muchas personas que tienen turnos rotatorios en sus trabajos o que laboran hasta altas horas de la madrugada consumen alguna sustancia estimulante del Sistema Nervioso Central para mantenerse activas y atentas durante la noche. Por otro lado, algunos jóvenes que se desvelan por salir en la noche con sus amigos consumen sustancias como la cocaína y las metanfetaminas, si a esto le sumamos que en la mayoría de los casos tienen restricción o privación de sueño, el consumo se incrementará aún más alterando así su patrón natural al dormir.

“Los estudios de investigación reportan que el consumo está influenciado por el contexto social, de esta manera las personas que saben que tendrán que realizar una actividad por la noche, tendrán una mayor predisposición, para el consumo de algún estimulante que les ayude a permanecer despiertos por más tiempo”, dijo De Santiago.

La especialista explicó que los depresores del Sistema Nervioso Central, como la marihuana, el alcohol, los inhalables, los opiáceos y las benzodiacepinas, se utilizan para poder conciliar con mayor facilidad el sueño pero, de manera paradójica, provocan el efecto contrario y ocasionan que el tiempo que la persona permanece dormida sea menor y su eficiencia de sueño disminuya.

Detalló que el consumo de marihuana genera una mayor ocurrencia de movimientos periódicos de piernas y brazos por la noche, así como un incremento en las pesadillas, sueños vívidos y un rebote de sueño MOR. Indicó que en la actualidad el consumo de marihuana es más frecuente entre pacientes con dependencia de opiáceos, quienes se la automedican para poder dormir, sin embargo algunos estudios reportan que esto puede aumentar el riesgo de recaída.

En el caso de las personas que consumen benzodiacepinas (pastillas para dormir), estás pueden afectar el control ventilatorio durante el sueño, en pacientes con Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), en insuficientes cardíacos y en ancianos, pudiendo producir apneas peligrosas durante el sueño. Si se suspenden bruscamente estos medicamentos, producen un síntoma de rebote, las personas no podrán dormir e incluso pueden presentar crisis convulsiva.

Nancy De Santiago Treviño agregó que las personas que se encuentran en abstinencia también tienen trastornos al dormir, pues sufren disminución del tiempo total de su sueño e incremento de su sueño ligero.

Puntualizó que en cualquier caso las personas se verán afectadas por somnolencia durante el día, afectando así su calidad de vida e incrementando el riesgo de tener algún accidente.